La Policía turca, que investiga cuatro devastadores atentados en Estambul, trasladó ayer más de una decena de sospechosos a un juzgado estatal de seguridad, mientras los aliados de Turquía reafirmaban su solidaridad en la lucha contra el terrorismo.
Grupos aparentemente vinculados a la red Al Qaeda de Osama bin Laden se atribuyeron la responsabilidad de los ataques a sinagogas el 15 de noviembre, que cobraron las vidas de 25 personas, y de los atentados cinco días después contra objetivos británicos, que mataron a 30.
"Quince personas han sido transferidas al juzgado estatal de seguridad", dijo a la prensa el gobernador de Estambul, Muammer Guler. "Otras dos están siendo investigadas". Previamente medios de prensa turcos habían reportado la transferencia de 18 sospechosos a la corte de seguridad.