El Gobierno y la oposición de Venezuela dejan correr libre las dudas sobre la celebración del inicio de diálogo para afrontar la crisis del país, mientras el chavismo convoca a sus fuerzas para hacer frente en la calle a sus opositores.
Faltando menos de 24 horas para que, tal como estaba previsto, las delegaciones del gobierno de Nicolás Maduro y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se encuentren en una mesa para iniciar un proceso de entendimiento, y todavía no se conocía quiénes acudirían a la cita ni información oficial que confirme si efectivamente se realizaría.
Más de una docena de partidos miembros de la alianza planteó a la Secretaría de la plataforma que a esa cita solo acuda el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, para presentar una lista de condiciones para avanzar en el diálogo.
Entre tanto, miembros del chavismo en vez de hablar del diálogo, aseguran que bloquearán el acceso a los opositores al Palacio de Miraflores, sede de la presidencia venezolana.
Los opositores aseguran que la otra semana llegarán en una manifestación a las cercanías del palacio.