Un científico en el eje de una disputa sobre las razones de Gran Bretaña para ir a la guerra de Irak murió de un tajo en la muñeca, informó ayer la Policía, aumentando la presión sobre el Gobierno del primer ministro, Tony Blair.
El líder laborista, que se encuentra de visita en Japón, instó a los medios informativos a que eviten las acusaciones en relación con el aparente suicidio de David Kelly, un ex-inspector de armamento de las Naciones Unidas.
Kelly fue identificado como una fuente de una información de la BBC en la que se dijo que el gobierno exageró sus datos de inteligencia sobre las armas de exterminio de Irak para justificar la decisión de ir a la guerra.
“Espero que podamos dejar a un lado la especulación y las acusaciones y contraacusaciones”, dijo un ojeroso Blair en conferencia de prensa en Tokio.
La Policía dio detalles de la muerte de Kelly que dejaron pocas dudas de que fue un suicidio. Su cuerpo fue encontrado el viernes en una zona boscosa cerca de una de sus rutas favoritas en la campiña. La Policía dijo que se encontró un cuchillo y un paquete de calmantes cerca de donde apareció el cuerpo del científico.
Un informe de la BBC en mayo citó a una fuente de inteligencia anónima acusando a ayudantes de Blair de “hacer más sexy” un informe del gobierno sobre las supuestas armas de exterminio de Irak.
El gobierno, que ha rechazado con enojo dicha información, dijo que creía que Kelly fue la fuente y lo interrogó el martes de forma intensa en un comité parlamentario.
“Los acontecimientos de las últimas semanas han hecho intolerable la vida de David y todo aquellos envueltos deberían reflexionar largamente y pensar intensamente sobre ese hecho”, dijo ayer un comunicado de la familia de Kelly.
“Lanzado a la muerte”, decía el titular de la portada del tabloide Daily Mirror, mientras que el periódico Independent dijo que Kelly fue “una baja de guerra”.
Un miembro de la comisión, el legislador laborista Andrew Mackinlay, se disculpó ayer por todo el estrés que hubiese podido causar su combativo interrogatorio a Kelly, cuya voz apenas subió del tono de un suspiro en esa ocasión.