El número de muertos dejado por el huracán Sandy, convertido en supertormenta al combinarse con otros fenómenos meteorológicos, ascendió a 48 en Estados Unidos. Además, Sandy mató a 69 personas en el Caribe, antes de avanzar al territorio norteamericano. Las aerolíneas cancelaron 16.000 vuelos entre el lunes y el miércoles, de acuerdo con FlighAware, una página de rastreo de los servicios de aviación. Los tres aeropuertos principales de la ciudad de Nueva York permanecieron cerrados. El presidente Barack Obama emitió la declaración de desastre mayor en Nueva York y en Long Island. La medida liberó fondos federales para los habitantes de la zona. Obama volvió a suspender el martes sus actividades proselitistas.
El mandatario ofreció sus reflexiones y plegarias para los afectados, y les aseguró, ``Estados Unidos está con ustedes''. Dijo también que ha dado instrucciones para que los funcionarios gubernamentales coordinen la respuesta adecuada. "No hay excusa para la pasividad'', advirtió. Aseguró a los gobernadores de las zonas afectadas que si reciben un ``no'' como respuesta, ``pueden llamarme personalmente a la Casa Blanca''. El candidato republicano a la presidencia Mitt Romney reanudó sus actos proselitistas, en Ohio, aunque planeaba convertir un mitin en un acto de recaudación de ayuda para la tormenta. Las operaciones se cancelaron otra vez en la Bolsa de Valores de Nueva York. El mercado bursátil no había dejado de operar en dos días consecutivos por factores meteorológicos desde una intensa nevada en 1888. La marea aumentó 4,27 metros (14 pies), con lo que rebasó el récord histórico. Ello llevó agua de mar al Bajo Manhattan, donde se inundaron túneles, estaciones del tren subterráneo y ductos del sistema eléctrico que dan servicio a Wall Street. El problema obligó a desalojar lo mismo a pacientes de los hospitales que a turistas de los hoteles. Los rascacielos se menearon por la fuerza del viento, que derribó parte de una grúa instalada en el piso 74 de un edificio en el área de Manhattan conocida como Midtown. En Queens, uno de los barrios de la ciudad, cerca del Océano Atlántico, un incendio devastó entre 80 y 100 viviendas el martes por la mañana, pero no se reportaron decesos. ``Esto será para los libros de récords'', dijo John Miksad, vicepresidente de operaciones eléctricas de la empresa Consolidated Edison, que tenía a más de 670.000 clientes sin el servicio en la ciudad de Nueva York y sus alrededores. En Nueva Jersey, por donde entró Sandy, el agua inundó repentinamente la pequeña localidad de Moonachie, y las autoridades se esforzaban para rescatar a unas 800 personas, algunas de las cuales vivían en un parque de remolques. La policía y los bomberos usaban lanchas para llegar a la gente que quedó rodeada por el agua.