Dos cirujanos británicos fueron suspendidos durante un año por haber extirpado el único riñón sano de un paciente, causándole la muerte unas semanas después, anunció este ayer el Consejo Médico británico (GMC).
John Gethin Roberts, de 61 años, que supervisó la operación, y Mahesh Goel, de 41 años, que la efectuó el 24 de enero de 2000 en el hospital público Príncipe Felipe de Llanelli (País de Gales), tendrán un plazo de 28 días para apelar esta decisión una vez les sea notificada.
El GMC, la máxima autoridad británica en materia de salud, consideró que ambos eran culpables de "serios errores profesionales".
Al doctor Goel se le reprocha haber indicado erróneamente en la agenda del quirófano que la intervención prevista afectaba al riñón izquierdo, no haber consultado el expediente del paciente y no haber mirado correctamente sus radiografías.
Por su parte, el doctor Roberts verificó las radiografías del paciente pero no se dio cuenta de su error al colocarlas al revés en la mesa de lectura.
El paciente, John Graham Reeves, veterano de la guerra de Corea, falleció cinco semanas después de la operación al perder el uso del único riñón sano que le quedaba.
Acusados de homicidio involuntario ante el tribunal de Cardiff (País de Gales) en junio de 2002, los dos cirujanos no fueron condenados al no poder ser demostrada la relación causa-efecto entre el error médico y la muerte del enfermo.