La sesión de hoy del juicio contra el anticastrista Luis Posada Carriles fue suspendida por los efectos del mal tiempo en toda la zona fronteriza con ligeras nevadas, vientos intensos, hielo en las carreteras y problemas en el suministro de electricidad.
Si las condiciones climáticas mejoran la juez Kathleen Cardone tiene previsto reanudar mañana, jueves, el juicio.
Con temperaturas de hasta 12 grados bajo cero por la noche, todos los distritos escolares de la zona de El Paso fueron cerrados, así como las dependencias administrativas locales y estatales.
El mal tiempo ha causado también un corte parcial en el suministro eléctrico, ya que ocho generadores utilizados por la Compañía Eléctrica de El Paso quedaron dañados.
La última sesión del juicio concluyó el martes con las quejas del principal testigo de la Fiscalía Federal, Gilberto Abascal, hacia el abogado defensor, al que acusó de mentiroso y deshonesto.
Abascal es el testigo estrella de los fiscales porque ha declarado que en el 2005 viajó en una embarcación acompañado de otras cuatro personas desde Isla Mujeres, en México, a Miami, EE.UU., para presuntamente traer a Posada Carriles.
Los fiscales intentan demostrar al jurado que Posada Carriles mintió en su entrevista de naturalización cuando aseguró a funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional que ingresó por la frontera entre México y EE.UU., vía terrestre, indocumentado en el 2005.
Posada Carriles, de 82 años, afronta once cargos por supuesto fraude, obstrucción de procesos, perjurio y falsas declaraciones en su petición de asilo y ciudadanía.
La jueza Kathleen Cardone, que preside el caso, negó el martes a la Fiscalía Federal interrogar de nuevo a Abascal en relación con su participación como informante en un caso que se remonta a 2005 contra el empresario cubano Santiago lvarez, benefactor de Posada Carriles.
Abascal había pedido a la jueza, sin la presencia del jurado, que concluyera el interrogatorio al que era sometido porque no tenía "nada más que decir", y calificó al abogado defensor, Arturo Hernández, de "mentiroso" y hostigarle.
Cardone también rechazó que los fiscales trataran la cooperación que Abascal brindó en 2006 al gobierno estadounidense cuando testificó en contra de lvarez y Osvaldo Mitat, que fueron juzgados por posesión de armas y explosivos.
Según los fiscales, el asunto era importante para aclarar al jurado la razón por la cual Abascal recibió más de 80.000 dólares de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés).
En una moción, los fiscales explicaron que después de declarar contra los también exiliados cubanos lvarez y Mitat, se temió por la seguridad del testigo, por lo que el FBI destinó ese dinero para pagar la reubicación de Abascal a una casa de protección.
La Fiscalía Federal indicó que la colaboración de Abascal como informante comenzó cuando éste reveló al FBI la presencia de un arsenal de armas y explosivos en Guinchos Cay, Bahamas, que después fue vinculado con lvarez.
Asimismo, reveló un arsenal en el edificio Inverary Village, también propiedad de lvarez en Waterhill, Florida.