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Tabaco: enemigo mortal

El consumo de tabaco causará la muerte de seis millones de personas en el año 2010.


El aire entra con gran dificultad en sus pulmones torturados. En la auscultación pueden distinguirse, diseminados en todo el tórax, ruidos anormales, silbidos, ronquidos, turbulencias, crujidos. El flujo aéreo encuentra resistencias múltiples para ingresar, y una vez adentro, el árbol bronquial funciona como una válvula y lo retiene, produciendo una distensión crónica de los pulmones y de toda la caja torácica. Esta retención aérea crónica implica, forzosamente, una oxigenación deficiente, que el paciente experimenta como una asfixia continua.

Para él, respirar es como querer inflar un globo lleno: se llega a un punto en el que no se puede agregar más. Esto es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y Fernando lo sabe bien. Fernando tiene 75 años y comenzó a fumar alrededor de los 11, al igual que casi todos los muchachos de su edad. "El que no fumaba no era hombre", relata Fernando, pero ignoraba que con el cumplimiento de esa creencia, empezaba a crear las condiciones de su estado actual.

Hace aproximadamente 30 años, cuando su esposa aún lo acompañaba, Fernando tenía otro aspecto, y respiraba mejor. Una enfermedad desgastante se la arrebató en seis meses, cuando su único hijo sólo tenía dos años.

 

Ese fue el inicio de su decadencia. Mala alimentación, mudanzas frecuentes por falta de un arraigo emocional y por su trabajo como obrero de la construcción, además de toda la responsabilidad del cuidado del muchacho, que una tarde a los 16, no volvió más.

Luego de dos meses de búsqueda infructuosa, Fernando se resignó, con la esperanza de que no le hubiera ocurrido nada malo. Dos años después, conoció a su primera nieta en una visita de pocos días.

Fernando no ha vuelto a ver a sus únicos familiares y cada día que pasa, la distancia parece agrandarse, pues advierte que sus posibilidades de reencontrarse con ellos se alejan. Como se aleja su salud, su bienestar.

 

En la actualidad, sin trabajo, sin recursos. Su peso corporal alcanza apenas 55 kilogramos, muy lejos de los 110 que pesaba cuando estaba casado.

Esta es una de las tantas historias de personas que no han podido dejar la adicción al tabaco o cigarrillo. Y hoy la cuentan entre lágrimas y dolor, sin embargo, con la esperanza de crear conciencia sobre lo mortal que es el tabaco.

Proyecciones mortales.
Por ello, si usted es fumador, es mejor que se proponga dejar el tabaco, porque puede ser uno de los seis millones de personas que mueran el próximo año, debido al cáncer, enfermedades cardiacas, enfisema pulmonar y otras complicaciones, según el último informe de la Sociedad Americana del Cáncer.

 

El nuevo Atlas del Tabaco de la sociedad estima que el uso de esa sustancia cuesta a la economía global 500.000 millones de dólares al año en gastos médicos indirectos, pérdida de productividad y daños ambientales.

"Los costes económicos totales del tabaco reducen hasta un 3,6% la riqueza en términos de producto interno bruto (PIB)", señala el mismo informe.

"El tabaco representa una de cada 10 muertes en el mundo y podría terminar con 5,5 millones de vidas sólo este año", añade el escrito. Si la tendencia actual se mantiene, en el 2020 la cifra crecerá alrededor de siete millones y llegará a ocho millones de fallecimientos en el 2030.

 

Otros datos importantes señalados en este informe señalan que mil millones de hombres fuman y otras 250 millones de mujeres fuman diariamente.

El consumo está marcado de acuerdo con los niveles de desarrollo. Pues, en los países ricos, el 35% de los varones fuman, mientras que en los países en desarrollo, es el 50%.

En tanto, el riesgo de morir por cáncer de pulmón es más de 23 veces mayor en los hombres y 13 veces superior en las mujeres fumadoras, comparado con las personas que no consumen tabaco.

Y finalmente, los fumadores mueren en promedio 15 años antes que las personas que no tienen ese hábito.

“La peor adicción que existe”.
Panamá, frente a este oscuro panorama mundial, tiene la Ley N.° 13 de 24 de enero del 2008, en la cual se adoptan medidas para el control del tabaco y sus efectos nocivos a la salud. La norma prohíbe fumar en todos los lugares públicos y privados, donde concurran personas que no fumen, quienes son las mayormente afectadas por el uso indiscriminado del tabaco.

La Ley N.° 13 de 24 de enero del 2008 es un logro de la Coalición Panameña Contra el Tabaquismo (COPACET) y a buena hora, y es que el 70% de las camas de la Caja de Seguro Social (CSS) son ocupadas por pacientes derivados del tabaco.

De acuerdo con la Dra. Nélyda Gliglo, presidenta de COPACET, este asesino le cuesta a la (CSS) 90 millones de dólares al año y al Instituto Nacional Oncológico Nacional (ION) 2 millones de dólares en pacientes de cáncer de pulmón, sin tomar en cuenta los pacientes afectados por las enfermedades que genera el tabaco o cigarrillo que buscan atención médica en el Hospital Santo Tomás o en clínicas privadas.

Lo irrisorio es que de los impuestos le corresponde un 5% al ION y la cifra no supera los 600 mil dólares recibidos cada año. Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas, las empresas tabacaleras sólo por año están pagando 11 millones de dólares en impuestos.

OMS apuesta a imágenes contra tabaquismo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que está comprobado que, a más conocimiento, más abandonos de consumo, por ello, se realizan campañas para publicitar en los propios paquetes de cigarrillos los riesgos que conlleva la adicción al tabaco. "Creo que la OMS ha elegido un excelente momento para lanzar esta campaña, tras la adopción el año pasado de la guía que rige este tipo de advertencias sanitarias", dijo Kathy Mulvey, directora de la ONG Responsabilidad Corporativa Internacional.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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