El pasado 10 de octubre, Taiwán conmemoró su 98º aniversario y el 60º aniversario de su nueva etapa, marcado por el desastre desencadenado por el tifón Morakot, que provocó cuantiosas pérdidas de vidas humanas, daños a la propiedad y devastación de las infraestructuras del pueblo, que moderó las celebraciones de su día nacional.
Este país ha superado muchos desafíos durante las últimas seis décadas para llegar a convertirse en la decimoséptima entidad económica más importante del mundo y en un modelo de democracia en Asia. Esta nueva prueba a nivel popular, junto con los actuales retos geopolíticos y económicos, sólo motiva a los taiwaneses a poner más a prueba su ánimo.
Por ello, se ha autorizado el gasto de más de 3,000 millones de dólares estadounidenses durante tres años, para acelerar la reconstrucción de las áreas más afectadas por el tifón, mediante la adhesión a los principios de celeridad, indulgencia y sencillez.
Modelo.
En los últimos 60 años, la República de China (Taiwán) se ha convertido ya en un modelo de desarrollo democrático aclamado internacionalmente.
Haciendo frente a los retos del futuro, Taiwán seguirá adelante con su “diplomacia flexible", con la reconciliación a través del Estrecho y con su política de revitalización económica.
Creemos que adoptar la acción correcta en el momento clave para cada uno de estos retos permitirá que Taiwán supere con seguridad la crisis financiera global, que desempeñe un papel importante en la comunidad internacional y que contribuya sólidamente a la paz y la estabilidad mundiales.