John Walker Lindh, el norteamericano capturado en Afganistán luchando para el Talibán, accedió ayer a declararse culpable de dos cargos, en un sorpresivo acuerdo con la fiscalía por el cual se le podría eximir de cadena perpetua.
El gobierno consideró la declaración de Lindh como una importante victoria y dijo que el hoy sentenciado cooperará con la inteligencia estadounidense y con los investigadores antiterrorismo según el acuerdo que reduce su sentencia a 20 años.
El acuerdo, que tomó por sorpresa incluso al juez, fue anunciado el primer día de audiencias que se suponía durarían una semana y en las cuales los abogados de Lindh intentarían excluir de las pruebas unas declaraciones que hizo el mismo acusado.
"Me declaro culpable. Me declaro culpable, señor", dijo Lindh al juez al aceptar las dos acusaciones de que asistió a los talibán y cargó explosivos.
Según un acuerdo con la fiscalía, Lindh, de 21 años, cumplirá dos sentencias consecutivas de 10 años de prisión a cambio de completa cooperación con las autoridades. Los 10 cargos originales en su contra le hubieran costado por lo menos tres sentencias a cadena perpetua. El tribunal considera que su declaración de culpabilidad es "consciente y voluntaria", dijo el juez de distrito T.S. Ellis III. El tribunal acepta su declaración y ahora lo considera culpable, agregó.
Presté mis servicios como soldado de los talibán el año pasado, aproximadamente de agosto a noviembre. Durante ese tiempo llevé un fusil y dos granadas"", dijo. El principal fiscal del caso, Paul J. McNulty, calificó la declaración de una importante victoria para el pueblo estadounidense en la batalla contra el terrorismo"".
Esta es una sentencia estricta. Es un castigo apropiado y este caso prueba que el sistema de justicia criminal puede ser una herramienta efectiva en la lucha contra el terrorismo"", dijo McNulty. Agregó que el acuerdo significa que el gobierno estadounidense ahora puede usar nuestros limitados y muy vitales recursos, no sólo para continuar procesando a terroristas, sino para continuar la campaña militar"".
El secretario de Justicia John Ashcroft recibió con gusto el acuerdo, e hizo notar la cooperación de Lindh. El pasará los próximos 20 años en prisión, casi tantos como ha vivido"" dijo Ashcroft. El presidente George W. Bush aprobó los lineamientos del acuerdo la semana pasada, según funcionarios de la Casa Blanca.
En el Pentágono, la vocera Victoria Clarke dijo que como parte del pacto, Lindh convino en cooperar con cualquier operación de recolección de información e inteligencia en el futuro"" en relación con su conocimiento del Talibán y de Al Qaeda.
El juicio de Lindh iba a comenzar a fines de agosto por conspirar para asesinar ciudadanos estadounidenses, estar al servicio de Al Qaeda y de los talibán, y usar armas de fuego en la comisión de la violencia. Lindh, un joven de clase media de California, fue hallado en diciembre entre los prisioneros talibán capturados en Afganistán. Con el pelo largo y la barba crecida, hizo declaraciones a un reportero de la cadena CNN, explicando su fidelidad al Talibán.
En los interrogatorios militares, afirmó también que se había reunido en una ocasión con Osama bin Laden, afirma la fiscalía. Esas declaraciones son las que sus abogados trataron de mantener fuera del juicio, antes de que llegaran a un acuerdo con la fiscalía.