Las víctimas de la poderosa explosión de un autobús en el sur del país fueron sepultadas ayer, mientras que un alto funcionario afgano acusó de la masacre a los miembros que aún quedan del Talibán y a un ex primer ministro renegado.
La explosión del viernes en el Puente Rambasi, fue causada por una mina terrestre colocada recientemente u otro dispositivo, expresó Jalid Pashtoon, uno de los voceros gubernamentales en Kandahar.
Pashtoon manifestó que el gobierno local ha detenido a siete personas para interrogarlas. Dijo que una investigación la investigación está en proceso, pero que sólo el movimiento Hezb-e-Islami, de Gulbuddin Hekmatyar y combatientes entrenados del desmembrado régimen talibán pudieron haber perpetrado el ataque.
En tanto, tres explosiones ocurrieron ayer, a unos cientos de metros de una base que alberga a los miembros alemanes de la fuerza internacional de paz, la cual realiza patrullajes en la capital afgana.