El asediado presidente liberiano, Charles Taylor, aceptó recibir asilo en Nigeria tras mantener consultas en la capital liberiana, Monrovia, con su colega nigeriano, Olusegun Obasanjo, según emisoras captadas en Freetown (Sierra Leona). Obasanjo dijo que había ofrecido refugio a Taylor y que éste "no ha dudado en aceptarlo".
Ni Taylor ni Obasanjo indicaron cuándo el presidente liberiano podría marcharse a Nigeria, aunque en los últimos días éste afirmó que se iría sólo "de manera ordenada" y después de que se haya desplegado en su país la prevista fuerza de paz multinacional de 5,000 efectivos.
Taylor también exige que el Tribunal Especial para los crímenes de guerra en Sierra Leona retire los cargos que pesan sobre él de crímenes de guerra y contra la humanidad, por su supuesta colaboración con los rebeldes sierraleoneses del Frente Unido Revolucionario (FUR), notorio por las amputaciones que practicó a civiles.