El presidente Charles Taylor anunció ayer que cederá el poder el 11 de agosto, luego que una delegación de líderes africanos se reunieron con él y le dieron un ultimátum. La transferencia de poder se realizará en una sesión conjunta del Congreso, declaró Taylor a los periodistas.
"A las 11.59 de la mañana del lunes (11 de agosto) dejaré el poder y al mediodía otra persona jurará al cargo", dijo Taylor, quien ha estado en medio de una fuerte presión internacional para que deje la presidencia, tras haberse reunido con enviados de países de Africa Occidental, en la capital Monrovia.
El Congreso tiene previsto reunirse el jueves para organizar la entrega del poder. La constitución de Liberia establece que el vicepresidente Moses Blah tomara el poder si Taylor muere. Sin embargo, si el presidente dimite voluntariamente, el presidente de la Cámara de Representantes, Nyudueh Morkonmana, asumiría el poder.
Pero Taylor se abstuvo de indicar cuándo saldría de Liberia, tal como había prometido previame nte y tal como los líderes africanos occidentales le exigen.
Más temprano ayer las fuerzas de Taylor lanzaron un fuerte ataque contra las posiciones rebeldes en la capital, empujando a rebeldes del grupo Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia (LURD) de tres puentes claves en el centro de la ciudad y haciéndolos retroceder hacia el puerto. Sin embargo, al caer la noche, las fuerzas de LURD habían recuperado la mayor parte del terreno perdido, dijeron testigos.
Por su parte, la votación de la resolución sobre Liberia en la noche del viernes en Naciones Unidas da un marco legal a la intervención a sangre y fuego de las fuerzas internacionales, al tiempo que permite a los soldados estadounidenses permanecer al margen.