Empresas chinas abrirán en Sudáfrica, y más tarde en Brasil, plantas embotelladoras de refrescos de té, muy populares en el país asiático y con las que China quiere competir por mercados ahora dominados por multinacionales como Pepsi y Coca Cola.
La embotelladora sudafricana será un proyecto de inversión mixta en el que participan grandes conglomerados empresariales.
La planta en África costará 20 millones de dólares y con ella China quiere introducir en el continente sus refrescos de té rojo y verde, que el pasado año superaron a Coca Cola y Pepsi en producción dentro del territorio chino.