Científicos de EE.UU. desarrollaron una nueva técnica para prolongar el efecto de los glóbulos blancos (linfocitos T) que inyectan a los pacientes de cáncer para proporcionarles defensas contra los tumores.
Los linfocitos T son los responsables de coordinar la respuesta inmune, constituyen el 70 por ciento del total de los linfocitos que segregan proteínas y se encargan de destruir proteínas ajenas al organismo. Por tanto, combaten infecciones y también el cáncer.
Su efecto dura poco tiempo. Por eso el doctor Marcus Butler y sus colegas del Dana-Farber Cancer Institute desarrollaron, una forma de “inmunoterapia adoptiva”, que puede permitir a las células T sobrevivir en el riego sanguíneo de los pacientes con melanoma durante más de un año.
La técnica fue probada en un grupo de 9 pacientes con melanoma avanzado.