La deforestación, la conservación del carbono almacenado en los bosques y el papel de estos últimos en el cambio climático son aspectos que despiertan una creciente preocupación.
En un intento por salvaguardar estos ecosistemas y controlar las emisiones debidas a la deforestación, el punto de atención se centra ahora en la vigilancia forestal.
Así, a principios de este año la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y los países miembros confirmaron su compromiso de preparar conjuntamente la próxima Evaluación Mundial de los Recursos Forestales (ERF).
Dentro de la ERF, la FAO, sus países miembros y las organizaciones asociadas llevarán a cabo un estudio mundial de teledetección de los bosques.
La evaluación mejorará sustancialmente el conocimiento sobre el cambio del uso de la tierra e incluirá la deforestación, reforestación y expansión natural de los bosques.