Es el sueño de muchos corredores: un ligero reproductor MP3 conectado a las zapatillas deportivas que, aparte de reproducir música, registra la velocidad, el ritmo, la distancia recorrida y las calorías quemadas durante la sesión de ejercicio.
Lleva desde el 2006 en el mercado, gracias a un acuerdo entre Apple, que aporta su iPod, y la multinacional de prendas deportivas Nike.
Pero ahora se descubrió que puede convertirse en un dispositivo de espionaje al alcance de cualquier pirata informático por unas decenas de dólares.
Un informe de la Universidad de Washington, EE. UU., reveló que es fácil controlar los movimientos de los dueños de este artilugio, ya que incluye un identificador por radiofrecuencia.
Cualquier hacker podría recrear toda una rutina para un deportista en concreto: a qué hora suele correr, cuánto tiempo e incluso por dónde.
El primero en darse cuenta fue un estudiante de la Universidad de Washington en Seattle, Scott Saponas. Junto con otros alumnos y el profesor asociado de informática Yoshi Kohno descubrió que el maridaje de iPod y Nike es un “perfecto artilugio de espionaje”.
De acuerdo con el estudio, “cuando el usuario camina o corre, el sensor del zapato transmite mensajes usando una radio sin cables, que contienen una señal que puede ser detectada a 20 metros a la redonda. Esta información revela en dónde se encuentra la persona”.
Peligro. En el informe se ilustra un posible escenario: un acosador quiere controlar los movimientos de su ex novia.
Puede colocar un sensor en su puerta y saber cuándo sale a hacer deporte y cuándo vuelve a casa. Con una computadora puede recibir mensajes de alerta y controlar su recorrido con Google Maps.
El abogado Lee Tien, de la Electronic Frontier Foundation, aseguró que este fallo de seguridad es un problema que se va a repetir en los próximos meses. “Vamos a ver más dispositivos como este”, dijo.
“Es un problema recurrente cuando las compañías incluyen sistemas de vigilancia en sus productos”, añadió.