La tensión entre Ankara y Washington tomó un nuevo giro tras la llamada a consultas del embajador turco en EE.UU., Nabi Sensoy, a causa de la aprobación en la Cámara de Representantes de una proposición parlamentaria que condena el llamado genocidio armenio.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores turco, Levent Bilman, matizó que Turquía no retirará a su embajador en Washington. La resolución estadounidenses fue aprobada por 27 votos a favor y 21 en contra y considera como un genocidio las matanzas de cientos de miles de armenios en la Primera Guerra Mundial a manos del Imperio Otomano.