Al menos seis personas muertas y pérdidas materiales aún no cuantificadas es el saldo preliminar del terremoto que sacudió a Honduras la madrugada de ayer, según informes de organismos de socorro y protección civil.
El titular de la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO), Marco Burgos, subrayó que afortunadamente para el país el terremoto se registró con epicentro en el mar Caribe, con un “movimiento horizontal”, lo que evitó un tsunami, que pudo ser fatal.
Fue beneficioso que el fenómeno no se haya registrado en tierra firme, porque los daños ahora serían mayores, afirmó.
Además, el sismo sacudió partes de Guatemala (donde destruyó 35 viviendas), En Belice, provocó daños en varias vivienda; mientras que en El Salvador y Nicaragua se sintió fuertemente.
En Honduras, el terremoto también destruyó al menos 50 viviendas y dañó 10 escuelas, tres maquilas (ensambladoras), dos puentes importantes, dos hoteles en San Pedro Sula (norte), la segunda ciudad más importante del país, y una iglesia.
La mayor parte de los daños se registraron en los departamentos de Atlántida, Colón y Cortés, a lo largo de la costa caribeña; Yoro, Santa Bárbara, Lempira y Comayagua, aunque en otras regiones también hay daños menores, según el informe preliminar de la COPECO.
En ciudades como Tegucigalpa (centro), donde la sacudida también se sintió con fuerza, fueron afectados el servicio de Internet y telefonía móvil de algunas empresas, lo que también ocurrió en otras regiones del país.
Esos servicios colapsaron a ratos en parte por las múltiples llamadas y comunicaciones internas y externas de miles de hondureños que viven en Estados Unidos y otros países, según explicaron ejecutivos de empresas que ofrecen Internet y telefonía móvil.
Después del terremoto, se han registrado unas 20 réplicas, algunas de cuatro y cinco grados en la escala de Richter.
Los daños son millonarios, como en el puente “La Democracia”, en la norteña ciudad de El Progreso. La parte central del puente de arco, construido por ingenieros franceses en 1963, “fue arrancada por el terremoto y cayó al agua como si fuera un trozo de algo liviano”, relató a la prensa un vecino de El Progreso mientras observaba desde la orilla del río Ulúa la destrucción causada por la naturaleza.