Muertos alineados en los corredores, heridos gimiendo en el suelo: en pocos segundos, un camión cargado de explosivos convirtió la sede de la ONU en Bagdad en una verdadera carnicería.
"Fue una verdadera carnicería", contó a la AFP Muna Naim, periodista del diario francés Le Monde, que se encontraba en el interior del edificio en una rueda de prensa sobre el peligro de las minas cuando se produjo la explosión.
"Todo se vino abajo: los techos, los cristales, las vigas metálicas", explicó. "La electricidad quedó cortada. Nos vimos cubiertos de polvo y no veíamos nada. Encontré en la misma sala que yo a una persona que estaba herida en el rostro y un ojo", añadió.
La periodista francesa salió con dificultad de la habitación, situada en la planta baja. "No sabíamos sobre qué caminábamos. El corredor de entrada estaba totalmente destrozado y nos llevó tiempo salir", dijo.
"En el exterior, había una verdadera carnicería. Comenzaron a sacar a las víctimas. Algunos estaban muy heridos en los hombros, la espalda, la nuca, el pecho... Había muchas mujeres", aseguró.
"Los heridos fueron trasladados a tiendas instaladas en la parte trasera del estacionamiento. Yacían echados en el suelo o sobre sábanas", apuntó. "Las mujeres lloraban y temblaban. Muchos guardaban la sangre fría y otros gritaban en busca de amigos y colegas. Todos se ocupaban unos de otros. La ayuda entre las personas ha sido increíble", aseguró.
La explosión tuvo lugar hacia las 16H00 locales (12H00 GMT) en el Canal Hotel, en el que se habían instalado desde 1991 las oficinas de las diferentes agencias de la ONU que operan en Irak.
Ayer, las Naciones Unidas dio a conocer los nombres de siete funcionarios suyos muertos en el atentado a sus oficinas en Bagdad. Los funcionarios y sus nacionalidades son:
Sergio Vieira de Mello, representante especial del secretario general en Irak, Brasil. Richard Hooper, Departamento de Asuntos Políticos, Estados Unidos. Ranillo Buenaventura, Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, Filipinas.
Marilyn Manuel, colaboradora de Viera de Mello, Filipinas. Jean-Selim Kanaan, colaborador de Vieira de Mello, Egipto. Fiona Watson, colaboradora de Vieira de Mello, Gran Bretaña. Chris Klein-Beckman, coordinador en Irak del Fondo de la ONU para la Infancia.
Además, unos cuatro miembros de la misión del Fondo Monetario Internacional FMI en Bagdad también resultaron heridos, anunció el director general de la institución, Horst Koehler.
Por su parte, el administrador estadounidense de Irak, Paul Bremer, dijo ayer que la bomba que destruyó la sede de la ONU en Bagdad, pudo haber sido fabricada en Irak y talvez por terroristas extranjeros.