La columna terrorista que derribó el miércoles un helicóptero MI-17 de la Fuerza Aérea Peruana (FAP) en la región Junín se llevó cuatro ametralladoras PKM, 4,000 cartuchos con núcleo de acero y media docena de chalecos antibalas, reveló el diario La República.
El matutino limeño agregó que los terroristas, tras derribar el helicóptero, volaron la nave con explosivos, después de haber extraído el armamento y de buscar sin suerte a la tripulación.
Uno de los sobrevivientes del ataque, el capitán José Avellaneda, sacó a los tres militares muertos en el ataque, ayudó a salir del helicóptero a los cinco heridos y los escondió antes de que llegaran los subversivos.
Esos cinco heridos, más otros tres lesionados en otro atentado ocurrido el martes y a quienes el helicóptero iba a socorrer, están todavía en la zona y se espera que sean rescatados.