El máximo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo", pasó sus últimos días con dificultades por no poder seguir una estricta dieta, acompañado por uno de sus hijos, a quien llamaban "el enano" y en medio de constantes bombardeos del Ejército colombiano.
"El camarada estaba jodido porque no entraba la comida que él tenía que consumir, por la dieta especial, pero nunca quiso irse", aseguró en su edición electrónica el diario El Tiempo, que citó a alias "Mireya", una guerrillera de las FARC, que estuvo cerca de Pedro Antonio Marín, verdadero nombre de "Tirofijo".
Ella y otra guerrillera de las FARC, que se entregaron al Ejército colombiano, aseguraron que "en los últimos días de Marulanda escaseó la sal en las comidas, pero sobró la tensión por la constante amenaza de las granadas y las bombas".
Las guerrilleras y lugareños, señalaron que pese al acoso a que se veía sometido, "Marulanda" nunca quiso dejar una zona montañosa del departamento del Meta".