La muerte de varios cristianos coptos al ser tiroteados la semana pasada a la salida de una iglesia del sur de Egipto ha despertado el temor entre esta minoría de que se repitan las agresiones si no se frena la tensión sectaria.
“Hay un aumento creciente de la tensión sectaria. Los ataques contra los cristianos se repiten y hay que resolver las causas de estas agresiones”, advirtió ayer el portavoz de la Iglesia copta, el obispo Marcus.
El religioso reaccionaba así al fallecimiento de ocho cristianos por los disparos de hombres armados cuando salían de la iglesia de Anba Basaya, en Naya Hamadi, tras asistir a la Misa del Gallo, que marca el inicio de la Navidad ortodoxa.
Enfadado por la violencia y la falta de justicia, Marcus advirtió de que esta vez, si no se juzga a los autores de los ataques de Naya Hamadi, “los incidentes sectarios van a aumentar”.