El presidente del Perú, Alejandro Toledo, deberá afianzar la gobernabilidad del país, después de reconocer como hija a la menor Zaraí Toledo Orozco, que permitió solucionar un caso convertido en el centro del debate nacional en las últimas semanas.
Toledo terminó el viernes con el clima de tensión y las voces de protesta de todos los sectores sociales y políticos que le exigieron una solución. El presidente peruano dijo por televisión que decidió reconocer su paternidad sobre Zaraí hace una semana "en un camino largo y difícil que ha terminado mirándonos a los ojos".
"Mis adversarios creerán que han logrado una victoria. Les digo que están equivocados, yo soy el ganador, he ganado una hija inteligente y honesta, Zaraí y yo hemos ganado", enfatizó.