El presidente de Perú, Alejandro Toledo, tomó ayer juramento a los nuevos ministros de su gabinete, que debió remodelar tras una crisis política desatada a raíz denuncias de homosexualidad y amiguismo por miembros del gobierno contra la ex primera ministra Beatriz Merino.
El primero en juramentar fue Carlos Ferrero, quien dirigirá un gabinete al que se le han realizado sólo cuatro cambios, en los ministerios de Defensa, de la Mujer y Desarrollo Social, de Relaciones Exteriores y de Agricultura.
El general en retiro Roberto Chiabra es el nuevo ministro de Defensa y Nidia Puelles asumió como titular en la cartera de la Mujer y Desarrollo Social, lo mismo que Manuel Rodríguez en la de Relaciones Exteriores y José León en la de Agricultura.
"Sólo tengo palabras de gratitud y de respeto para Beatriz Merino. La historia se encargará de escribir los logros de la ex primer ministro", destacó Toledo en la ceremonia.
"Realizaremos un punto de quiebre en el interior del gobierno, donde se dará prioridad a la inversión social con resultados en el corto plazo y la generación de puestos de trabajo", agregó.
El gabinete ministerial, que iniciará sus labores en la segunda mitad del gobierno de Toledo, tiene ante sí el reto de revertir la baja popularidad del gobernante, que se sitúa en 11 puntos porcentuales según la encuesta a nivel nacional del grupo "Apoyo" difundida ayer por el diario "El Comercio".
Toledo se vio forzado a reorganizar su gabinete tras una crisis política creada a raíz de varias denuncias contra la saliente primer ministro Merino, realizadas por miembros del gobierno, que la acusaban de mantener una relación homosexual y de haberle dado empleo a su supuesta pareja.
La saliente presidenta del Consejo de Ministros, confirmó ayer en Lima que un dignatario de la Iglesia le informó hace dos meses que un alto dirigente político objetaba su integridad moral.
Merino regresó ayer a Lima tras una visita privada a Estados Unidos, a donde viajó el 6 de diciembre invitada por el Consejo de las Américas, el Instituto Nacional Demócrata y la Universidad de Harvard.
En Estados Unidos se enteró que el presidente de Perú, Alejandro Toledo, decidió el viernes pasado solicitar la dimisión de todo el gabinete, incluida ella.
Merino, confirmó que se le informó que "se venía preparando una serie de ataques gratuitos destinados a mellar" su reputación.
De acuerdo a observadores políticos y medios periodísticos, Merino enfrentó dentro del Gobierno la hostilidad de algunos sectores del partido gobernante Perú Posible y de su aliado, el Frente Independiente Moralizador (FIM).