El presidente Alejandro Toledo sorpresivamente pidió la renuncia de sus 15 ministros en un intento para superar una crisis que comenzó en la última semana de noviembre, cuando circularon rumores de la dimisión de la jefa del Gabinete Beatriz Merino.
La secretaría de prensa de la presidencia divulgó el viernes por la noche un comunicado en el cual dijo que ante los recientes "sucesos políticos"", en uso de sus atribuciones, el mandatario pidió la renuncia de todos los ministros y consejeros presidenciales.
Según el documento, la juramentación del nuevo gabinete se efectuará mañana, después que Merino retorne de Estados Unidos. Se desconoce quienes lo integrarán.
Los rumores que comenzaron en noviembre indicaban que Merino habría dimitido porque no lograba apoyo político para una reforma del Estado.
El 24 de noviembre, un comunicado de la presidencia desmintió "categóricamente"" lo que consideró "versiones tendenciosas"".
Merino, a su vez, dijo en esa oportunidad que el comunicado es claro y no tengo ningún comentario sobre este tema.
Aunque es común que los ministros renuncien a fin de año, el pedido de dimisión formulado por la presidencia significaría un intento de Toledo de adoptar una posición firme frente a la actual situación política.
El revuelo político comenzó la semana pasada cuando Merino, la primera mujer que encabeza el gabinete en la historia de Perú, afirmó que un rival político le dijo al líder de la Iglesia católica en el país que ella era lesbiana.
La iglesia desmintió esta versión. En un comunicado divulgado ayer que el cardenal Juan Luis Cipriani no ha recibido la visita de ninguna personalidad política.
Según versiones de prensa, Merino gestionó con allegados en cargos públicos la contratación de una amiga, con quien presuntamente sostiene lo que algunos medios locales han calificado de "relación impropia"".
Merino evitó a los periodistas esta semana durante un viaje a Washington y a la Universidad de Harvard. Su portavoz, Melita Guerrero, dijo a la AP solamente que la jefa del gabinete regresaría a Lima hoy por la noche. Declinó comentar versiones periodísticas sobre el tema.
Los políticos de oposición de Perú rechazaron ayer la decisión de Toledo de pedir la renuncia de su popular primera ministra, y demandaron un gabinete basado en el consenso y no partidario.
La designación a fines de junio de de Merino -una eficiente abogada tributarista que goza de una reputación de honestidad- causó una sensación de estabilidad en el gobierno de Toledo.
"El pedido de renuncia a la primera ministra es una bufonada", dijo el congresista del opositor partido Unidad Nacional , José Barba a periodistas.
"No hay derecho que una mujer como ella, que prestó su apoyo desinteresado, haya recibido un maltrato absolutamente innecesario", agregó.
"Creíamos y seguimos creyendo que (Merino) es una persona con todas las características y capacidad de convocatoria como para hacer avanzar al país y devolverle cierta estabilidad", expresó el líder de la primera fuerza opositora, Apra, Alan García.
El ex presidente Valentín Paniagua, también lamentó la decisión de Toledo, pero recordó que "la selección del nuevo equipo ministerial se debe hacer con un criterio que contribuya a devolver al país la tranquilidad y estabilidad".