El presidente peruano, Alejandro Toledo, expresó ayer que dejaba España con "los dos bolsillos cargados", uno de "esperanza" y otro con "resultados concretos", como un acuerdo de inmigración, y coincidió con el jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, en que el futuro es el reto que comparten.
En una conferencia de prensa conjunta en el Palacio de La Moncloa, ambos mandatarios dieron a conocer algunos de los acuerdos alcanzados entre España y Perú, como el de inmigración por el cual se "flexibilizarán" las normas para permitir la regulación de los inmigrantes peruanos y conseguir así una inmigración ordenada.
Tras destacar el convenio alcanzado para evitar la doble tributación, Toledo aseguró que España servirá de "ventana" para un acuerdo comercial entre la Comunidad Andina y la Unión Europea, un pacto para el que antes es necesaria la cohesión e integración de los países andinos, una unión por la que se comprometió a trabajar.
Por su parte, Rodríguez Zapatero destacó las buenas e intensas relaciones con Perú y se mostró "firme defensor" del proceso de integración y de apertura económica de la Comunidad Andina.
Ambos describieron los acuerdos alcanzados, entre ellos uno para canjear deuda externa por inversión pública por unos 22 millones de euros (26 millones de dólares); la renovación de los créditos con cargo al Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) por valor de 200 millones de euros (238 millones de dólares); y uno de cooperación para incrementar el trato preferencial con Perú.
Durante su visita, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, entregó ayer al presidente de Perú, Alejandro Toledo, la llave de oro de la capital, en un acto en el que ambos dirigentes subrayaron los lazos de amistad de los dos países y recordaron a las víctimas del terrorismo.
Toledo, que viajó en el Rolls Royce que utilizan los mandatarios extranjeros en visita a España, fue recibido por el alcalde y varios concejales del Ayuntamiento.