Una tormenta dejó caer granizo de tamaño de canicas en la ciudad de São Paulo, por lo que quedaron algunas calles inundadas o cubiertas de blanco en la ciudad más poblada de Brasil.
El Centro de Manejo de Emergencias informó que la tormenta, que dejó 10 centímetros de precipitación pluvial (0.4 pulgadas), interrumpió una sequía que causó históricos bajos niveles en las principales presas que abastecen São Paulo. Los habitantes se maravillaban por el montón de hielo que decoraba sus patios desde muy temprano.