LAS INTENSAS precipitaciones continuaron ayer en el sur de California, donde las tormentas causaron al menos nueve muertes durante el fin de semana.
Una niña de 2 años se ahogó después que las aguas la arrancaron de los brazos de su madre, un desamparado falleció en medio de un deslizamiento de tierras y un hombre fue arrastrado más de tres kilómetros por la creciente de un río antes de ser rescatado.
Cientos de accidentes tuvieron lugar el domingo en rutas repletas de agua, barro y árboles caídos, y deslizamientos de rocas obligaron ayer a cerrar una carretera cercana a Big Sur.
La inusual racha de tormentas fue provocada por el choque de aire seco proveniente del Pacífico Sur contra una ola de frío proveniente del Pacífico Norte, fenómeno que los expertos llamaron "Pineapple Express".