La Torre de Londres, una fortaleza con 900 años de antigüedad y una de las atracciones turísticas más visitadas en Gran Bretaña, será incorporada a la lista de los patrimonios mundiales en riesgo a menos que sea resuelta la amenaza de los rascacielos que lo rodean, dijo en un informe preliminar UNESCO, que espera respuestas de las autoridades.