La tortura y los malos tratos constituyen una práctica “sistemática y generalizada” que se ha incrementado “considerablemente” en los últimos seis años de gobierno de Felipe Calderón en el marco del combate al crimen organizado, según un informe presentado por Amnistía Internacional (AI).
Los datos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), recogidos en el informe, muestran un incremento de más del 300% entre las 392 denuncias recabadas en 2007 y las 1,669 de 2011, unas cifras que según el director de Amnistía Internacional México, Alberto Herrera, esconden una situación aún más grave.
“Debido a que la CNDH solo está a cargo de intervenir cuando existen funcionarios públicos federales presuntamente responsables de la comisión de abusos, podemos concluir que estas cifras revelan apenas una pequeña parte de la realidad”, indicó el responsable de AI durante la presentación del documento en la capital mexicana. Agregó que el reconocimiento del Gobierno federal de que alrededor del 90% de los delitos se cometen en el fuero común (estados y municipios) y el conocimiento de casos de torturas en las 31 entidades federativas y el Distrito Federal muestran que es una práctica “generalizada” y “sistemática” en el país.