Trabajadores de salud de Nicaragua suspendieron ayer los servicios sanitarios en todo el país para presionar al gobierno a que incluya en el presupuesto del 2005 un ajuste del 100% de salarios y mejore el abastecimiento de medicamentos, según fuentes sindicales.
La paralización de actividades "fue efectiva en un 100%" en todos los centros de salud y hospitales del país, sin que se produjeran incidentes, declaró el secretario general de la Federación de Trabajadores de la Salud, Gustavo Porras.
La suspensión de actividades, que sólo excluyó las emergencias, comenzó a las 07H00 locales (13H00 GMT) y culminará al cierre de la jornada laboral (22H00), señaló Porras.
Los empleados exigen que se incorpore al presupuesto de salud para el 2005, un monto de 37.6 millones de dólares para cubrir aumento en los salarios y comprar medicamentos básicos.