La trata de personas se ha convertido en el segundo negocio más lucrativo del mundo, después del narcotráfico y la venta de armas.
Las cifras reveladas por la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD) indican que este negocio, por año, genera unos $32 mil millones.

Además, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) detalla que hay cerca de 27 millones de esclavos en el mundo moderno, de los cuales 2.5 millones lo son debido al tráfico de personas.
Según la ONUDD, aproximadamente el 79% del total de la trata de personas tiene el propósito de explotación sexual, mientras que la OIT estima que el 98% de las personas objeto de trata con fines de explotación sexual son mujeres y niñas.
La trata de personas afecta prácticamente a todos los países, ya sea como punto de origen, tránsito o destino, y se ha informado que en 137 Estados se ha explotado a víctimas de por lo menos 127 países.
En el caso de Europa, por este ilícito, los grupos criminales obtienen unos beneficios de casi $3 mil millones al año, de los cuales se estima que el 67% se deriva de la industria del sexo.
En más de 20 naciones de todo el mundo, entre ellos países de Europa, América, el Oriente Medio, el Asia central y África, se han encontrado víctimas provenientes del Asia oriental.
En Europa, unas 140,000 mujeres se encuentran atrapadas en una situación de violencia y degradación por motivos de explotación sexual, y una de cada siete trabajadoras sexuales ha sido esclavizada en la prostitución a consecuencia de la trata de personas.
El lugar de origen más común de las víctimas de trata transfronteriza en Europa occidental y Europa central eran los Balcanes: el 30% de las víctimas de trata transfronteriza eran nacionales de esa zona.
Otros lugares de origen habituales de las víctimas en Europa occidental y Europa central fueron África occidental (el 14% del total de víctimas), Asia oriental (el 7%), América (el 7%), Europa central (el 7%) y Europa oriental y Asia central (el 5%). Aproximadamente una cuarta parte de las víctimas de trata detectadas habían permanecido en sus países de origen.
De manera global, una de cada cinco víctimas son niños, aunque en las regiones y subregiones más pobres, como en África y el Gran Mekong, conforman la mayoría de las personas traficadas.
Por su parte, las mujeres equivalen a dos tercios de las víctimas de la trata de personas en el mundo.
En el caso de América Latina, la mayoría de las víctimas detectadas en América eran mujeres.
Los menores de edad representaron aproximadamente el 27% de las víctimas de trata halladas en la región.
El trabajo forzoso es común en América y representó el 44% de los casos de trata encontrados.
Poco más de la mitad de los casos detectados tenían que ver con fines de explotación sexual.
La mayoría de las corrientes de trata de los países de América se circunscriben a la región.
En los años examinados, las autoridades de los países de América del Norte y América Central detectaron víctimas provenientes sobre todo de América del Norte y América Central que habían permanecido dentro de su país o habían sido trasladadas a otros países de la región.
Asimismo, las víctimas halladas en países de América del Sur provenían principalmente del mismo país o de otro de la subregión.
Situación infantil
Los niños son objeto de trata con fines de mendicidad forzosa, pornografía infantil o explotación sexual.
A veces se prefiere a los niños para trabajar porque se considera que sus manos pequeñas son más aptas para desenredar redes de pesca, coser prendas lujosas o cosechar cacao.
Los niños también son reclutados por la fuerza como soldados en las zonas de conflicto armado.
La ONU alertó sobre el incremento de menores de edad que son víctimas de trata de personas para la explotación sexual y laboral en el mundo.
Las regiones donde más casos de trata de niños se registran son África y Oriente Medio (68%), Sur y Oriente de Asia y el Pacífico (39%) y América (27%).
América Latina
Por otra parte, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) estima en su informe que 4 millones de mujeres son vendidas anualmente para tres fines: prostitución, esclavitud o matrimonio, y que dos millones de niñas son introducidas en el comercio sexual.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que 500,000 mujeres entran todos los años a Europa occidental para ser traficadas con el propósito de explotarlas sexualmente.
Detalla la entidad que las mujeres colombianas constituyen el tercer grupo en número de mujeres migrantes que trabajan como prostitutas en Japón (después de las filipinas y tailandesas) y esa cifra parece seguir creciendo.
Se estima que casi 50,000 dominicanas ejercen la prostitución en Holanda y Alemania y que alrededor de 3,000 mexicanas lo hacen en Japón, luego de ser reclutadas por una red de traficantes de ese país.