La mayoría de los musulmanes de Oriente Medio iniciaron en un ambiente tranquilo el ayuno del mes del Ramadán, marcado por la abstinencia, y que en países como Egipto se celebra con reuniones familiares y dulces.
Durante este mes, los más de 1,300 millones de musulmanes del mundo, se abstienen de comer, beber, fumar y de tener relaciones con su pareja.