Sueños de opio o aperturas limitadas son las que se han promovido en Cuba en los últimos meses?
Esta es la pregunta que algunas personas se hacen al momento de analizar las propuestas que ha presentado el Presidente cubano Raúl Castro, desde que asumió oficialmente el poder en febrero de este año.
A finales de marzo, Castro aseguró que iniciaba una nueva era en el sector de la telefonía en la Isla, aprobando reformas para que ingresen los celulares.
Además, a ello se le suma la autorización a los ciudadanos comunes para frecuentar los hoteles que antes solamente eran de uso exclusivo de los turistas.
Se ha permitido además la venta de electrodomésticos, computadores y otros artefactos tecnológicos.
Esta medidas han sido fuertemente criticadas por consideras cosméticas y que solo benefician a un sector del país y no a la mayoría de la población.
Sobre este aspecto, el escritor Raúl Rivero, tachó de "patéticos" los cambios promovidos por la actual administración cubana.
Rivero aseveró que las personas en Cuba "no tienen dinero para darse esos lujos".
El opositor cubano dijo que "se ha creado una corriente esperanzadora porque de todas formas algo está pasando" en el país.
El también escritor Zoé Valdés, recalcó que el gobierno de Raúl Castro, ahora tiene ahora en sus manos el poder de abrir el país a la democracia.
"Un verdadero cambio en la Isla sería promover un diálogo con Estados Unidos, la libertad de los presos políticos, el pluralismo y nuevas elecciones.
Transporte.
Este sector en la isla también será objeto de cambios.
Para ponerlo en marcha, se han destinado unos $2,000 millones para invertir en este sector en los próximos cinco años.
Los permisos en vigencia y que dejaron de otorgarse en 1999 cuando la mejoras en la economía trajeron un reforzamiento del Estado comunista-- permiten a los choferes disponer sus propias rutas y cobrar libremente, dando lugar a toda clase de abusos.
Agro.
Ahora las nuevas medidas se enfilan en el área económica, donde el Gobierno ha tomado la decisión de eliminar subsidios.
A raíz del decrecimiento en los últimos 10 años en el sector agrario, se ha tomado la decisión de ofrecer en un período aún no determinado tierras ociosas para ser cultivadas y obtener resultados lo más pronto posible.
Con esta medida el Gobierno busca bajar los costos de $1,900 millones que le representa la importación de alimentos.
Vivienda.
De los 47,000 inmuebles con más de tres plantas que hay en Cuba, un 85.1% (más de 40,000) precisa alguna obra de reparación, informó el Instituto Nacional de la Vivienda de Cuba.
Se estima que en la Isla hay un déficit de 600,000 alojamientos.
Ajustes.
Otra de las propuestas está el ajuste salarial, el cual dependerá en primer instancia de lo que se produce y por la calidad de los servicios.
Raúl Castro aseguró ante el Parlamento Cubano, que los cambios que se generen en los próximos años en materia económica, dependerán del crecimiento que tenga el país.
Aunque no definió qué sectores de la economía se verían afectados con los cambios graduales que se realizarán, quedó claro que lo que se necesita es sacrificio para obtener el efectivo necesario para llevar a cambio los ajustes económicos.