Las dos rehenes italianas, Simona Pari y Simona Torretta, liberadas el martes tras haber sido secuestradas en Irak, agradecieron públicamente al gobierno italiano el haber gestionado su liberación después de haber sido duramente criticadas por la prensa de derecha cercana a Silvio Berlusconi.
"Quiero agradecer al mundo árabe, a las comunidades musulmanes de Italia, a las fuerzas políticas gubernamentales y de la oposición, al gobierno, al que personalmente agradecimos, a la Cruz Roja y a los iraquíes por nuestra liberación", declaró Simona Pari.
Las dos jóvenes fueron acusadas de omitir en todas sus declaraciones de citar a Berlusconi, debido a sus simpatías políticas de izquierda.
"Por ingratas deberían pagar los gastos que el gobierno hizo para que regresaran, como lo exigió el gobierno japonés a sus ciudadanos", afirmaron dos parlamentarios del movimiento populista Liga Norte.