La Policía de Amarillo, en el norte de Texas (EE.UU.), abatió ayer a un empleado de la cadena de supermercados Walmart que había tomado a dos compañeros como rehenes en el almacén en el que trabajaba.
"El sospechoso fue abatido por el equipo SWAT (operaciones especiales) de la Policía de Amarillo y parece estar muerto. Los rehenes están a salvo", informó la institución en un breve comunicado sin más detalles.
El sujeto, identificado como Mohammad Moghaddam, de 54 años, se había atrincherado durante casi dos horas en el interior del establecimiento con el encargado del negocio, Glen Jones, y otro compañero como rehenes.
Al parecer, Moghaddam estaba furioso con su superior, ya que este le había negado un ascenso, lo que haría del incidente una disputa laboral, según las autoridades.
La toma de rehenes generó alarma en una sociedad conmocionada por la matanza hace apenas tres días de 49 personas en la discoteca Pulse de Orlando (Florida).