El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, advirtió ayer a las milicias palestinas en Gaza que pagarán un "precio muy alto" si continúan sus ataques contra Israel, después de que dispararan ayer un centenar de proyectiles.
Las declaraciones de Barak se producen después de que al menos dos cohetes Al Kasam disparados desde la franja impactaran en suelo israelí, en el kibutz Shaar Haneguev, sin causar daños.
La prensa local informó ayer que las Fuerzas Armadas de Israel ultiman los preparativos para lanzar una eventual operación a gran escala en la franja de Gaza.
Barak afirmó "no aceptaremos esta situación. Quien dañe a los ciudadanos y soldados de Israel pagará un alto precio por ello".
El Ejecutivo no dio detalles. Pero funcionarios de defensa, que hablaron en condición de anonimato porque no estaban autorizados para discutir los planes, dijeron que la operación israelí casi seguramente comenzaría con ataques aéreos precisos contra escuadrones de cohetes y continuarían con una invasión terrestre.
Mientras tanto, el primer ministro Ehud Olmert llamó a la población de Gaza a rebelarse contra Hamas, diciendo que la milicia es responsable por el sufrimiento del territorio.
Por su parte, la ministra de Exteriores de Israel, Tzipi Livni, prometió ayer que las fuerzas israelíes actuarán para detener el lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza, justo después de que el Gobierno israelí aprobara la respuesta militar a estos ataques.
"Es el momento de decir basta. Israel no puede permitir una situación en la que Hamás continúa lanzando ataques contra él, esta realidad debe ser cambiada y esto es lo que Israel va a hacer", dijo la Jefa de la diplomacia israelí.
La responsable israelí también comentó que "HAMAS debe entender que no se va a permitir a los terroristas controlar la región de Oriente Medio mediante la violencia".
Asimismo responsabilizó a HAMAS del deterioro de la situación humanitaria en Gaza y aseguró que la situación comenzó a empeorar cuando este grupo islámico se hizo con el control de esta franja de tierra en junio de 2007.
ONU. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó ayer a que se restaure la calma en la Franja de Gaza y solicitó a Israel la apertura de los pasos fronterizos para permitir la entrega de ayuda humanitaria a la asediada población civil del territorio palestino.
La portavoz de la ONU, Marie Okabe, aseguró que el Secretario General condena los recientes lanzamientos de cohetes contra poblaciones israelíes aledañas a Gaza y llama al grupo islámico HAMAS a que ponga fin a este tipo de ataques.