HOY 14 DE NOVIEMBRE se conmemora en todo el mundo el nacimiento de Frederick Banting, a quien conjuntamente con Charles Best, se le acredita el descubrimiento de la insulina en 1921.
No obstante, después de 85 años los estudios sobre diabetes no se han detenido.
La última investigación sobre diabéticos indica que todas aquellas personas que no tienen otros problemas de salud tienen las mismas probabilidades de sobrevivir a un trasplante que las personas no diabéticas.
El nuevo estudio sugiere que este mal no debe descalificar a un paciente para recibir un trasplante cardíaco.
"Esto en realidad refuerza el punto de vista que hemos tenido desde hace 20 años, en el sentido de que la diabetes sin mayores complicaciones, no excluye (a los pacientes) para un trasplante"", señaló el doctor W. Steves Ring, presidente de cirugía cardiovascular y torácica de la Universidad del Suroeste de Texas, con sede en Dallas.
Ring, quien encabeza los programas de trasplantes en tres hospitales del área de Dallas, no participó en el estudio.
Aunque los reglamentos a nivel nacional no impiden que los diabéticos reciban trasplantes de corazón, cada centro de trasplantes tiene sus propias reglas.
Una portavoz de la United Network for Organ Sharing, que ayuda a coordinar la distribución de órganos donados, señaló que el organismo desconoce qué criterios individuales aplica cada centro de trasplantes. La vocera indicó que un total de 135 hospitales en Estados Unidos ofrecen trasplantes de corazón.
Por su parte, según el doctor John Buse, presidente electo de la Asociación Estadounidense contra la Diabetes, las reglas negaban automáticamente los trasplantes a los diabéticos y que esta práctica era bastante más común en el pasado.
Para llevar a cabo el estudio, que fue publicado en la página de Internet de la revista Circulation, de la American Heart Association, los investigadores an alizaron tasas de supervivencia entre más de 20,000 pacientes que fueron sometidos a trasplantes de corazón entre 1995 y el 2005. Eso incluyó a 3,687 pacientes diabéticos.
Los investigadores descubrieron que las personas no diabéticas tuvieron una tasa de sobrevivencia de 10.1 años, mientras que los diabéticos tuvieron una tasa de sobrevivencia de 9.3 años, una diferencia que realmente no tenía importancia a nivel estadístico, de acuerdo con los investigadores.
La diabetes, que incrementa notablemente el peligro de sufrir enfermedades cardiovasculares o derrames cerebrales, también se asocia con otros factores de riesgo cardiovascular, como presión arterial alta, problemas de colesterol y resistencia a la insulina.
En casi todos los países del mundo el índice de la diabetes va en aumento. El número actual de diabéticos rebasa los 230 millones. La enfermedad es la principal causa de ceguera, insuficiencia renal, amputaciones, ataques al corazón y embolia cerebral. Siendo una de las causas de muerte más significativas, se le atribuye un número de muertes anuales similar al del VIH/SIDA.
El profesor Pierre Lefebvre, presidente de la Federación Internacional de Diabetes (IDF por sus siglas en inglés), resume los hechos: "Durante un período de 50 años, la diabetes se convirtió en un problema global con un impacto humano, social y económico devastador. El número total de personas que viven con diabetes está aumentando en más de 7 millones por año".
El tema elegido por la IDF y la OMS para el Día Mundial de la Diabetes de este año es "la diabetes en las personas vulnerables y marginadas". Las organizaciones representantes de la diabetes en todo el mundo hacen hincapié en las desigualdades en el tratamiento de la diabetes.