En una carta pública a los más de 400.000 sacerdotes católicos alrededor del mundo -en la vigilia del "Año del Sacerdote"- Benedicto XVI elogió a aquellos que se han mantenido fieles a su vocación.
El Papa no hizo ninguna mención específica a los abusos sexuales que escandalizaron a la iglesia en Irlanda o Estados Unidos ni ningún otro país, pero sí hizo referencia a las situaciones en las que la Iglesia ha sufrido las consecuencias de la infidelidad.
Según afirma el corresponsal de la BBC en Roma, Davis Willey, el trasfondo de este mensaje es que el Papa quiere fomentar nuevas vocaciones sacerdotales y también dar un estímulo moral a los padres que se sienten defraudados por el incumplimiento de algunos de sus colegas a sus votos de castidad.
El papa Benedicto XVI ha repetido continuamente que el voto de celibato no es negociable.