Shawn Kelley llegó el 11 de septiembre del 2001 al Pentágono para observar una escena dantesca: metales retorcidos, ruinas calcinadas y bomberos que lanzaban chorros de agua sobre el techo humeante arrastrándose entre los escombros, buscando sobrevivientes.
Kelley había ido al Pentágono para ayudar a lidiar con las posibilidades de un ataque terrorista en EU. Cuatro años más tarde, está trabajando para evitar otro.
Aproximadamente una vez por mes, Kelley viaja de su residencia en los suburbios de Washington al desierto de Nuevo México para adiestrar a policías, bomberos y otros a fin de detectar y, si es posible, frenar a atacantes suicidas.
Para Kelley, que ayudó a coordinar la labor de los bomberos en el Pentágono, ésta no es una lección teórica. Está convencido de que EU volverá a ser atacado. "Ya no se trata de determinar "si" va a ocurrir"", dice, sino "cuándo" ocurrirá"".
Kelley, jefe de bomberos en el condado de Arlington, Virginia, dice que los atentados de julio en Londres, que mataron a 56 personas, "nos despertó un poco... Es muy difícil no pensar... ¿seremos los próximos?""
El espectro de más ataques suicidas en EU ha rondado las mentes de los estadounidenses desde el 11 de septiembre del 2001. Osama bin Laden ha formulado amenazas, mientras que el director del FBI, Robert Mueller, así como otros funcionarios estadounidenses, han emitido advertencias.
Pero los ataques en Londres han renovado los temores. Nadie sabe cuándo ocurrirá el próximo atentado, ni dónde, pero los expertos citan varias razones por las cuales los atacantes suicidas, que han diseminado el terror a través de Europa, Asia y Africa, no han vuelto a embestir en EU:
El país está más protegido y más alerta que antes de los ataques al Centro de Comercio Mundial y al Pentágono.
Los terroristas han elegido sitios más accesibles, especialmente Irak. Los musulmanes en EU no están tan radicalizados como en otras partes del mundo. Por lo tanto, es más difícil reclutar voluntarios para atentados suicidas.
A veces pasan muchos años entre uno y otro ataque. El Centro de Comercio Mundial fue atacado en dos ocasiones: en 1993, con una camioneta cargada de explosivos, que estalló en uno de sus garajes subterráneos, con un saldo de seis muertos y cientos de heridos, y en el 2001, cuando piratas aéreos estrellaron dos aviones llenos de pasajeros contra sus torres gemelas. Ocho años transcurrieron entre ambos atentados.
Tratan de impedir otro ataque de terroristas
Por ahora, los terroristas están actuando más allá de las fronteras de Estados Unidos.