La Policía belga detuvo a un total de 483 activistas que formaban parte de un grupo de unos 500 pacifistas internacionales, según los organizadores, que intentaron entrar en la sede de la OTAN para protestar por sus operaciones en el exterior y el mantenimiento de armas nucleares tácticas en Europa.
Al menos 15 activistas, lograron entrar en el recinto fuertemente custodiado.