Lo que dijo sobre la decisión del Tribunal Constitucional
- El fallo del TC debe ponerse en práctica lo antes posible. La población de Rumania merece un liderazgo político que se centre en las reformas que debe llevar a cabo el país.
- Líder del PPE
El Tribunal Constitucional (TC) rumano invalidó el referéndum de cese del jefe del Estado, el liberal Traian Basescu, que podrá volver a ejercer su cargo de presidente, lo que amenaza con perpetuar la seria crisis política que atraviesa el país.
El primer ministro, el socialdemócrata Víctor Ponta, aseguró en rueda de prensa en Bucarest que respetará el fallo del TC aunque lo considera “injusto”, y además anunció que propondrá una reforma de la Constitución.

El TC informó de que había constatado deficiencias en las listas electorales y que la decisión se tomó por seis votos a favor y tres votos en contra.
Con este fallo se volverá a la difícil cohabitación entre el primer ministro y el presidente, que han tenido continuos enfrentamientos desde que en mayo triunfase una moción de censura que acabó con el último Gobierno conservador fiel a Basescu.

“Quiero enviar un mensaje de confianza y estabilidad”, dijo Ponta tras afirmar que respetará el dictamen de los jueces.
Pero el primer ministro y sus socios de Gobierno han dejado clara su decepción y han vuelto a atacar al jefe del Estado, apoyado por el opositor Partido Democrático Liberal.
“La decisión (del TC) es injusta, está en contra de la inmensa mayoría de los ciudadanos rumanos que votaron por un cambio de régimen político”, declaró el demócrata Ponta.
Para el jefe de Gobierno, Basescu es un presidente “ilegítimo, un presidente del Tribunal Constitucional” y no del pueblo.
“Propongo una reforma constitucional para proporcionar responsabilidades más claras de las instituciones (...) y evitar futuras tragedias como el régimen Basescu”, señaló.
Decisión.
También el presidente rumano interino, Crin Antonescu, del Partido Nacional Liberal y colíder del gobierno de Ponta, calificó de “injusta” la decisión del TC y llamó a la población a expresar visiblemente su supuesto rechazo.
“Respetad la ley y la Constitución, pero haced notar vuestra presencia”, dijo Antonescu.
Según la agencia Mediafax, cerca de 200 personas salieron a las calles de Bucarest para manifestar su rechazo al presidente.
La continuidad de Basescu había quedado en el aire hasta la decisión del Constitucional, pese a que en la consulta de julio, para cuya validez la propia Corte estableció un quórum de la mitad más uno de participación, solo votó un 46% de los ciudadanos del censo electoral utilizado.
Aplazado.
Basescu ha estado suspendido de sus funciones desde principios de julio tras votar su cese el Parlamento, dominado desde mayo por la gubernamental Unión Social Liberal (USL, centroizquierda), por supuestas violaciones de la Constitución, al asumir competencias que no le correspondían.
La Unión Europea criticó con dureza el procedimiento legal para suspender al presidente, rival del primer ministro.
El proceso legal para revocar el mandato de Basescu, que concluye en 2014 sin posibilidad de reelección al ser su segundo periodo como presidente, debía ser ratificado por la ciudadanía en un referéndum que se celebró el pasado 29 de julio.
Más de un 87% de quienes votaron en el referéndum se mostraron a favor del cese de Basescu, que llamó al boicot de la consulta, pero al no conseguirse el mínimo de la mitad más uno de la participación, no se ratificó el cese.