Un tribunal judicial de Georgia, suspendió la ejecución de un asesino, debido a que el Tribunal Supremo decidió que se revisara la pena de muerte, a través de la inyección letal, que se aplica en 37 de 38 estados de Estados Unidos.
El condenado, de nombre Jack Alderman, sería ejecutado este viernes, debido a que fue sentenciado por asesinar a su esposa en 1974, para cobrar su seguro de vida, valorado en mil dólares.
Esta es la tercera vez que suspenden la ejecución de ese tipo de penas, debido a que dos abogados del Estado de Kentucky presentaron un recurso al Tribunal Supremo, alegando que la inyección letal es un método inconstitucional por ser doloroso y cruel para los condenados.