Decenas de miles de personas, muchas de ellas vestidas de blanco en señal de luto, venidas de todos los rincones de la isla caribeña y de la Francia metropolitana, acudieron al estadio Dillon, para este "homenaje nacional" a las víctimas.
La ceremonia empezó con una interpretación del "Ave María" por la orquesta sinfónica de esta isla de unos 400, 000 habitantes, que ha perdido a familias enteras en la catástrofe.
En la capilla ardiente, erigida con reproducciones de fotografías de las víctimas, 160 niños serán quienes prendan las velas en el curso del acto.
Antes de abrazar a su colega venezolano, Hugo Chávez, y sentarse a su lado en el estadio, el presidente francés, Jacques Chirac, se reunió en privado durante casi dos horas con unos 1, 500 familiares y allegados de las víctimas reunidos bajo una carpa junto al estadio. El presidente de Venezuela también departió con allegados de las víctimas presentes en el estadio. "Francia está de luto", había dicho Chirac al llegar al aeropuerto de Fort-de-France, a primera hora, y expresado a Martinica la profunda "compasión" y "solidaridad" de toda la Nación, "en una palabra, su fraternidad". En este día de homenaje nacional, con las banderas a media asta en los edificios públicos de Francia, "la nación está unida en la emoción, el recogimiento.
El avión MD-82 de la compañía colombiana West Caribbean Airways se estrelló el pasado día 16 en la Sierra venezolana del Perijá.
En este accidente murieron los ocho tripulantes colombianos y los 152 pasajeros, que volvían a casa a Martinica después de pasar una semana de vacaciones en Panamá.