Soldados israelíes entraron ayer al pueblo cisjordano de Jenín, ocuparon viviendas y se enfrentaron a disparos con francotiradores locales en una represalia por el mortífero ataque terrorista palestino que mató a 14 civiles en un autobús esta semana.
Es una de las mayores operaciones militares realizadas por los israelíes en Cisjordania desde mediados de año. En otros puntos, los militares israelíes dijeron que sus tropas comenzaban a retirarse ayer del pueblo dividido de Hebrón, pero retendrían algunas posiciones en el sector controlado por los palestinos.
La ocupación coincidió con las conversaciones de un enviado norteamericano en la región acerca de un plan de paz para el Medio Oriente. Funcionarios palestinos dijeron que la incursión israelí en Jenín socava las gestiones de paz de Estados Unidos.