El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, desató ayer una nueva polémica al pedir que se cancele un multimillonario contrato con la firma Boeing para fabricar un nuevo modelo del avión presidencial, conocido como Air Force One.
"¡Que se cancele la orden!", afirmó Trump en un mensaje por la red Twitter. "Boeing está construyendo un 747 Air Force One para futuros presidentes, pero los costos están fuera de control, más de 4,000 millones de dólares", afirmó.
De inmediato, las afirmaciones se extendieron como pólvora entre los medios de comunicación, y la atención creció cuando el mismo Trump bajó al vestíbulo de la torre que lleva su nombre en Manhattan para hablar con los periodistas que hacen guardia.
"Creo que es ridículo", afirmó Trump refiriéndose al elevado costo.