El ministro de Asuntos Exteriores turco, Ali Babacan, declaró que su país "dará prioridad a la diplomacia" antes de emprender una acción militar contra los rebeldes kurdos en Irak.
"Damos prioridad a la diplomacia y es aún nuestra elección, pero la alternativa militar es uno de los métodos que pueden usarse para luchar contra el terrorismo", dijo Babacan en Ankara tras acortar su gira por Oriente Medio debido a la crisis kurda.
Con todo, el jefe de la diplomacia turca añadió que "nuestra referencia al diálogo no debe ser malentendida. Tenemos una autorización parlamentaria (para lanzar una operación militar) y la usaremos en su momento".
"Hemos sido muy pacientes hasta ahora. Hemos probado diferentes vías de solución con Irak y EE.UU. Pero en el último mes hemos perdido más de 40 soldados y no hemos conseguido ningún resultado", afirmó.
"Nuestro deber y responsabilidad es proteger a nuestros ciudadanos.
La autorización militar no tiene que hacer temer por la integridad territorial de Irak, con sus recursos o con el pueblo iraquí. Sólo está dirigida al PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán)", añadió.
Al Yaderyi aseguró durante una conversación telefónica desde Dohuk (en el Kurdistán iraquí) que "el Partido de los Trabajadores del Kurdistán decidió declarar un alto el fuego que se mantendrá vigente mientras sus combatientes no sean atacados por el Ejército turco".
El anuncio del cese de hostilidades se produce después de que el presidente iraquí, Yalal Talabani, asegurase que los independentistas kurdos decretarían una tregua en sus operaciones en la zona fronteriza entre Irak y Turquía.
En declaraciones en la provincia kurda iraquí de Suleimaniya a un grupo de periodistas, y que fueron difundidas en Bagdad, el presidente iraquí, a quien se suponen buenas relaciones con el aseguró que "es posible que el PKK declare una tregua unilateral".
El mandatario, de etnia kurda, pidió al grupo kurdo renunciar a la violencia y optar por las vías políticas.
En todo caso, dijo que las autoridades iraquíes no detendrán a los guerrilleros del PKK refugiados en Irak porque "no podemos hacer esas detenciones, ya que viven en zonas montañosas" de difícil acceso.
"Nosotros estamos en contra de toda forma de violencia, y volvemos a hacer un llamamiento a los miembros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (Pkk) para detener la violencia", dijo el presidente iraquí Yalal Talabani.