La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, condenó firmemente el ataque contra una mezquita en una aldea palestina de Cisjordania, que consideró una “provocación” contra el proceso de paz entre israelíes y palestinos.
“Estas provocaciones minan los esfuerzos de promover una paz global en la región”, indicó el portavoz de Ashton, Michael Mann, en un comunicado.
Una mezquita de la aldea de Maghayer, próxima a Ramala, sufrió actos de vandalismo y fue quemada parcialmente a manos, según los lugareños palestinos, de un grupo de jóvenes judíos de un asentamiento vecino.
La alta representante de la UE abogó por respetar la libertad de culto como un “valor esencial”, y aseguró que la Unión “toma nota” de la condena expresada por el Gobierno israelí de los hechos.
En ese sentido, instó a las autoridades de Israel a investigar el ataque y llevar a sus responsables ante la justicia.