Los líderes de la UE emprendieron ayer su camino a 27 sin el Reino Unido en una cumbre en la que intentaron proyectar una imagen de unidad tras la sacudida del "brexit", y abogaron por acelerar y profundizar en las reformas ya previstas, pero descartaron adentrarse en un cambio de tratado.
"Numerosos ciudadanos están expresando su insatisfacción", reconocieron los Veintisiete en una declaración conjunta en la que también admiten que la Unión Europea debe responder mejor a retos como la seguridad, el empleo y el crecimiento económico, en beneficio de los jóvenes".
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, aseguró que los líderes comunitarios están "absolutamente determinados a seguir unidos y trabajar juntos como Veintisiete", mientras que el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, afirmó que "Europa necesita más reformas", pero dentro de la agenda de trabajo que ya maneja.
Dato
La canciller alemana, Ángela Merkel, aclaró que los Veintisiete coinciden en que sería un "error" abrir ahora el debate sobre cambios en los tratados y negó que esta postura tenga que ver con el "miedo" a referendos similares al británico en otros países, sino con el hecho de que "existe una base jurídica suficiente" para acomodar las necesidades e inquietudes.