La Unión Europea (UE) y los seis países centroamericanos han entrado de pleno esta semana en los asuntos pendientes del pilar comercial del acuerdo de asociación que negocian, con la esperanza de lograr "avances" en ese ámbito antes del viernes.
La UE, por un lado, y Honduras, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua y Panamá, por otro, celebran esta semana en Bruselas la penúltima ronda de trabajo sobre el pilar comercial del acuerdo que buscan desde 2007.
Los ministros y viceministros de Comercio centroamericanos pidieron ayer en el Parlamento Europeo (PE) más "flexibilidad" al bloque europeo para sus productos agropecuarios, con vistas de lograr cerrar las negociaciones antes de la cumbre euro-latinoamericana del 18 de mayo en Madrid, como es el objetivo de los países y de la actual presidencia española de turno de la UE.
Hoy, los jefes negociadores comerciales han entrado de lleno a tratar los asuntos pendientes, y todos están sobre la mesa, indicó a Efe el viceministro panameño de Negociaciones Comerciales Internacionales, Francisco lvarez de Soto.
En su opinión, ambas partes están entregadas y "comprometidas" con la negociación para conseguir "avances" esta misma semana, sin esperar a discutir los puntos más sensibles en la última ronda comercial, prevista para la semana del 19 de abril en la capital belga.
No obstante, fuentes diplomáticas consideran que, hasta el final, no se "cerrarán" asuntos que preocupan en gran medida a los centroamericanos, como es el acceso de productos como bananas, azúcar, ron, arroz o carne de vacuno.
La UE, por su parte, solicita la cobertura total para sus productos industriales, una petición que los centroamericanos supeditan a que Europa atienda a preocupaciones suyas como las reglas de origen, los plazos de desgravación y mecanismos de defensa comercial.
En el capítulo de reglas de origen, precisamente, quedan por consensuar las que se aplicarán al café, atún, etanol, zumos de frutas, alimentos para animales, cables eléctricos y la confección.
En el grupo de servicios y establecimiento, la UE ha solicitado a Centroamérica un trato similar al que tiene Estados Unidos en el acuerdo comercial que tiene suscrito con esa región (CAFTA), pero los centroamericanos afirman que este punto depende del balance general de la negociación.
Por lo que respecta a la propiedad intelectual, aún falta resolver las indicaciones geográficas -un tema de gran interés para la UE-, mientras que en la mesa de comercio y desarrollo sostenible se deben todavía cerrar los mecanismos de control de las normas laborales y medioambientales internacionales.
Los equipos negociadores prevén apurar al máximo el tiempo de reuniones, que no está previsto que terminen hasta el viernes.
Por otra parte, lvarez de Soto confirmó que Panamá "está ya participando plenamente" en las negociaciones, después de que los dos bloques hallan concluido todos los requerimientos necesarios para incluir a este país, tal y como había solicitado.
"No falta ningún detalle más", apuntó.
Ésta es la primera sesión de trabajo en la que Panamá participa como negociador neto y no ya como observador, papel que jugó desde que se iniciaron las negociaciones.